Prostatitis: síntomas, tratamiento, prevención de la prostatitis.

La prostatitis es la enfermedad más común del sistema genitourinario masculino. La inflamación de la próstata se produce como resultado de la falta de atención del hombre a su salud. La prostatitis causa muchos inconvenientes y puede provocar complicaciones graves.

¿Qué es la prostatitis

Causas de la enfermedad

La próstata produce una secreción responsable de la actividad motora de los espermatozoides, normalizando el pH del tracto urinario y protegiendo el sistema genitourinario de infecciones.

La prostatitis afecta con mayor frecuencia a hombres de entre 25 y 50 años. La patología se desarrolla cuando un patógeno infeccioso ingresa al tejido de la próstata desde el sistema genitourinario. Staphylococcus aureus, enterococcus y Escherichia coli pueden actuar como agentes infecciosos. La inflamación se produce en función de los siguientes factores predisponentes:

  • hipotermia;
  • estilo de vida sedentario, ocupación que obliga a una persona a permanecer sentada durante mucho tiempo: conductor, oficinista;
  • enfermedades urológicas pasadas;
  • infecciones de transmisión sexual;
  • alteración de la intensidad normal de la vida sexual: tanto la actividad excesiva como los cambios frecuentes de pareja sexual, así como la abstinencia prolongada, son igualmente dañinos;
  • violación de las defensas del cuerpo: estrés crónico, insomnio, mala nutrición, actividad física excesiva;
  • inmunidad disminuida;
  • higiene personal insuficiente.

Las intoxicaciones crónicas como fumar, beber alcohol o consumir drogas también pueden aumentar el riesgo de desarrollar prostatitis.

Síntomas de la enfermedad.

La prostatitis puede ocurrir en forma aguda o crónica. Los síntomas de la prostatitis aguda incluyen:

  • dolor en la zona lumbar y en la ingle de intensidad variable;
  • dificultad para orinar;
  • sensación de ardor al intentar orinar;
  • Disfunción eréctil: eyaculación precoz, disminución de la intensidad orgásmica, erección débil;
  • fiebre, escalofríos, aumento de la temperatura corporal;
  • trastornos del estado psicoemocional: depresión, aumento de la ansiedad, disminución de la autoestima.

En ausencia de un tratamiento adecuado, la prostatitis aguda puede volverse crónica con exacerbaciones y remisiones periódicas. El paciente experimenta dolor de diversa intensidad, pueden surgir problemas en la vida sexual: dolor durante y después de las relaciones sexuales, disminución de la erección, sentimiento de impotencia y decepción.

Durante el proceso inflamatorio, los focos de infección se propagan a otros órganos del sistema genitourinario masculino. Las complicaciones más comunes de la prostatitis incluyen:

  • vesiculitis – inflamación de las vesículas seminales;
  • uretritis posterior: inflamación del tubérculo seminal;
  • absceso de próstata: una enfermedad bacteriana grave;
  • quistes y cálculos de próstata;
  • trastornos de la eyaculación;
  • Infertilidad causada por una síntesis alterada de las secreciones de la próstata.

Las complicaciones de la prostatitis a menudo surgen como resultado de la automedicación. El uso incontrolado de antibióticos y otras drogas tiene un efecto perjudicial sobre la microflora intestinal, reduce la inmunidad, pero no tiene el efecto deseado sobre el estado de la glándula prostática.

Diagnóstico y tratamiento.

La enfermedad se caracteriza por un cuadro clínico específico, por lo que el diagnóstico no suele ser difícil. Además de analizar las quejas de los pacientes, se tienen en cuenta los siguientes datos:

  • examen rectal de la próstata;
  • análisis de orina general y bioquímico;
  • recolectar secreciones de glándulas;
  • Ultrasonido de la próstata;
  • espermogramas – para determinar el riesgo de infertilidad;
  • CT o MRI: para excluir la presencia de neoplasias benignas o malignas.
diagnóstico y tratamiento de la prostatitis

En el tratamiento de la prostatitis, se utiliza un enfoque integrado que incluye terapia conservadora, el uso de métodos fisioterapéuticos, cambios en la dieta y el estilo de vida. El papel principal en el tratamiento se le da a la farmacoterapia.

La principal tarea de la terapia conservadora es eliminar el proceso inflamatorio. Para ello, se recetan antibióticos. La elección del fármaco depende del tipo de bacteria que provocó el proceso patológico. Los medicamentos antibacterianos proporcionan un tratamiento de 4 a 6 semanas.

Para normalizar la micción, se prescriben bloqueadores alfa1. Los medicamentos de este grupo ayudan a relajar los músculos de la glándula, aliviar el dolor y aliviar la hinchazón.

La lista de medicamentos recetados para la exacerbación de la prostatitis incluye medicamentos antiinflamatorios no esteroides. Los antidepresivos son necesarios para normalizar el estado psicoemocional del paciente y eliminar los síntomas de mayor ansiedad y depresión.

masaje

El masaje de próstata es uno de los métodos fisioterapéuticos más eficaces para el tratamiento de la patología. El masaje con los dedos se realiza por vía rectal, afectando el tejido prostático. Durante el masaje, el paciente debe estar en posición lateral. El masaje consiste en movimientos de caricias y presiones realizados con el dedo índice. El masaje de próstata se realiza con la vejiga llena.

Tratamiento fisioterapéutico

Los métodos de tratamiento adicionales incluyen la siguiente fisioterapia:

  • la terapia con láser es un método de tratamiento basado en el uso de un haz de luz con fines terapéuticos;
  • acupuntura: inyección de sustancias medicinales en puntos biológicamente activos del cuerpo humano;
  • la hipertermia por microondas es un método de tratamiento basado en el uso de energía de ondas electromagnéticas;
  • influencia ultrasónica;
  • microenemas medicinales: la introducción de soluciones medicinales en el recto, prescritas si no es posible realizar procedimientos fisioterapéuticos.

Si se desarrollan complicaciones, como un absceso o supuración de las vesículas seminales, está indicada la cirugía.

Durante el tratamiento, el paciente recibe recomendaciones sobre cambios en el estilo de vida: seguir los principios de una dieta saludable, normalizar el sueño y garantizar una actividad física moderada.

Prevención

Las medidas preventivas para prevenir la exacerbación de la prostatitis incluyen:

  • cumplimiento de las normas de higiene personal;
  • normalización de la vida sexual, exclusión de relaciones sexuales casuales;
  • eliminación de malos hábitos: fumar, beber alcohol y drogas;
  • asegurar el vaciado regular de la vejiga;
  • beber grandes cantidades de líquido favorece la micción más frecuente y elimina los agentes infecciosos de la próstata;
  • consumo de alimentos ricos en proteínas y vitaminas;
  • alternar trabajo sedentario con actividad física moderada;
  • detección y tratamiento oportuno de enfermedades infecciosas;
  • reducir el nivel de estrés diario;
  • aumentando la inmunidad.

La aparición de los primeros signos de inflamación siempre debe ser motivo de consulta al médico. En primer lugar, es importante identificar y tratar las enfermedades urológicas y de transmisión sexual. El tratamiento de la prostatitis sólo es posible en una institución médica. El autotratamiento en casa puede ser peligroso y provocar complicaciones.